La rubéola es una enfermedad infecciosa viral causada por el virus de la rubéola. La infección se propaga principalmente por vía de gotas (al toser, estornudar, hablar), más raramente por contacto directo con secreciones de una persona enferma. El único reservorio y fuente del virus es el ser humano.
También es posible la transmisión vertical: de una embarazada infectada al feto, lo que puede provocar aborto espontáneo, muerte fetal o síndrome de rubéola congénita (SRC).
El período de incubación suele ser de 14-21 días (alrededor de 2-3 semanas). Los más expuestos son las personas no vacunadas o sin inmunidad confirmada, y especialmente: mujeres que planean un embarazo/embarazadas, personas que trabajan con niños, personal médico y viajeros.
Los síntomas más comunes son:
En los niños, la rubéola suele ser leve y algunas infecciones pueden cursar con pocos síntomas. En adolescentes y adultos son más frecuentes las molestias generales y dolores e inflamación de las articulaciones (especialmente en mujeres).
Las posibles complicaciones (reras, pero importantes) son, entre otras, trombocitopenia y encefalitis, y las consecuencias más graves conciernen a la infección en el embarazo: SRC (p. ej., defectos cardíacos, auditivos y visuales, bajo peso al nacer).
La consulta médica urgente es necesaria cuando:
La rubéola se presenta en todo el mundo, pero el riesgo de enfermedad y brotes es mayor donde la tasa de vacunación es más baja. La OMS destaca que la rubéola sigue siendo un problema global importante, y el SRC todavía afecta a un número considerable de recién nacidos.
Esta información es especialmente importante para:
La protección más eficaz es la vacuna triple vírica (sarampión-paperas-rubéola), una vacuna viva atenuada.
Para quién se recomienda:
Esquema (típicamente):
Dosis de refuerzo: después del esquema completo generalmente no se requieren de forma rutinaria; es clave que el ciclo esté completo. Tiempo de duración de la inmunidad: la protección tras la vacunación es duradera (en la práctica de muchos años, a menudo tratada como permanente).
Notas importantes:
La rubéola a menudo cursa de forma leve, pero su mayor amenaza son las complicaciones, especialmente el síndrome de rubéola congénita cuando la infección afecta a una mujer embarazada. La vacuna triple vírica es la forma más segura de protección, especialmente para personas no inmunizadas, viajeros, personas que trabajan con niños y mujeres que planean un embarazo (y sus seres queridos). Antes de un viaje o un embarazo planificado, lo mejor es vacunarse al menos 4 semanas antes (y si se necesitan 2 dosis, comenzar con la debida antelación para mantener el intervalo).