La polio es una enfermedad infecciosa causada por el poliovirus (enterovirus). El virus se transmite principalmente por vía fecal-oral (a través de manos contaminadas, agua, alimentos), más raramente por secreciones de las vías respiratorias. La fuente de infección es el ser humano: una persona enferma o portador.
El período de incubación (desde la infección hasta los síntomas) suele ser de 7-10 días, pero puede llegar a 4-35 días.
En el mundo ya se han eliminado dos de los tres tipos "salvajes" de virus: WPV2 (2015) y WPV3 (2019) – actualmente el problema sigue siendo el WPV1.
Los más expuestos a enfermar y tener un curso grave son:
La mayoría de las infecciones cursan de forma asintomática o con pocos síntomas. Cuando aparecen síntomas, pueden parecerse a una infección "gripal": fiebre, fatiga, dolor de cabeza, náuseas/vómitos, dolor de garganta, dolores musculares.
En un pequeño porcentaje de enfermos, el virus ataca el sistema nervioso y puede provocar:
Es necesaria una consulta médica urgente / urgencias cuando aparece:
El poliovirus "salvaje" tipo 1 (WPV1) todavía se mantiene endémicamente en Afganistán y Pakistán; la OMS informa que la transmisión de WPV1 permanece geográficamente concentrada principalmente en estos dos países.
Al mismo tiempo, el poliovirus (también de origen vacunal – cVDPV) a veces se detecta/circula periódicamente en diferentes regiones del mundo. Los CDC publican una lista actual de lugares donde en los últimos 12 meses se detectó poliovirus circulante (la lista varía y abarca, entre otros, parte de los países de África y Asia, pero también detecciones individuales en Europa).
Esta información es especialmente importante para:
Tipo de vacuna: habitual es la vacuna inactivada IPV (inyección).
¿Para quién se recomienda?
Esquema de vacunación (niños):
Esquema para adultos (en la práctica de viajes):
Dosis de refuerzo, "requisito 4 semanas-12 meses":
Tiempo de duración de la inmunidad – en la práctica:
La polio es una enfermedad que generalmente cursa de forma leve o asintomática, pero en casos raros puede conducir a parálisis permanentes, insuficiencia respiratoria y muerte. Vale la pena considerar especialmente la vacunación (o dosis de refuerzo) si viajas a países con poliovirus circulante o viajas a largo plazo. Lo más seguro es planificar la vacunación al menos 4 semanas antes del viaje, y con estancia >4 semanas en países cubiertos por las recomendaciones de la OMS recordar la ventana de 4 semanas-12 meses y la entrada en el ICVP.