La fiebre amarilla es una enfermedad viral causada por el virus de la fiebre amarilla (Flavivirus), transmitido principalmente por picaduras de mosquitos infectados (entre otros Aedes, Haemagogus, Sabethes). La infección se produce más a menudo en clima tropical y subtropical, cuando los mosquitos están activos (importante: muchas especies que transmiten la fiebre amarilla pican durante el día).
Fuente del patógeno (reservorio):
El período de incubación suele ser de 3-6 días.
Los más expuestos son: personas no vacunadas que viajan a regiones de riesgo (especialmente en estancias más largas, viajes "al terreno", a la selva o a áreas rurales), y también personas que no pueden evitar eficazmente las picaduras de mosquitos.
En muchas personas la enfermedad cursa de forma leve o incluso asintomática. Si aparecen síntomas, los más comunes son:
Los síntomas en un curso típico pueden remitir después de 3-4 días. Sin embargo, en parte de los infectados (alrededor del 15%) se llega a una fase grave de la enfermedad: vuelve la fiebre alta, aparece ictericia, hemorragias (p. ej., de nariz/boca, del tracto digestivo), y puede desarrollarse insuficiencia de órganos y shock. En la fase grave el riesgo de muerte es muy alto (la OMS indica que aprox. el 50% de los enfermos en esta fase muere en 7-10 días).
La consulta médica urgente (o urgencias) es necesaria cuando tras una estancia en zona de riesgo aparece:
La fiebre amarilla se presenta en la zona tropical y subtropical, principalmente en:
La OMS indica que 27 países de África y 13 países de América Latina están clasificados como áreas de alto riesgo de brote epidémico. Para los viajeros son especialmente importantes los viajes a regiones de la Amazonia y áreas forestales/peri-forestales y viajes combinados (con escalas) por países con riesgo de transmisión.
Estacionalidad: en África la transmisión suele ser estacional – en África Occidental el aumento de riesgo se asocia con la mitad de la temporada de lluvias (alrededor de agosto) y el pico al inicio de la temporada seca (alrededor de octubre). Sin embargo, el riesgo puede ocurrir también fuera del "pico de temporada", dependiendo de la región y la situación epidemiológica.
Dado que la fiebre amarilla es transmitida por mosquitos (a menudo activos de día), es clave limitar las picaduras:
Es la forma más eficaz de protección.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral peligrosa transmitida por mosquitos en África Subsahariana y América Central y del Sur. En la mayoría de las personas cursa levemente, pero en parte puede pasar a una fase grave con ictericia, hemorragias e insuficiencia de órganos, que suele ser mortal. La vacunación es clave especialmente para personas que viajan a regiones de riesgo y allí donde se requiere certificado de entrada. Lo mejor es realizarla al menos 10 días antes del viaje (en la práctica: vale la pena apuntar a 2-4 semanas antes, para llegar tranquilo con la inmunidad y los trámites).